[an error occurred while processing this directive]
En esta etapa, los niños entienden el significado de lo que leen y relacionan la información nueva con lo que ya saben. Por ejemplo, cuando un niño lee un libro informativo acerca de los tiburones, puede que el niño trate de visualizar a los tiburones que ha visto en los libros y en el acuario para ayudarse a entender la nueva información —que los tiburones tienen dos grupos de dientes. Los niños que han leído bastante y que han tenido muchas oportunidades para discutir las ideas con sus padres, por lo general poseen mucho conocimiento acerca de gran variedad de temas. Este acervo de conocimiento les ayuda a entender lo que leen.
Su hijo de segundo o tercer grado aún utiliza su habilidad de "descodificación" para descifrar y entender el significado de algunas palabras. La mayoría de los niños a esta edad reconocen muchas palabras a la simple vista, lo cual les ayuda a volverse lectores que leen con fluidez. Al mismo tiempo, todos los niños de segundo y tercer grado todavía necesitan de la habilidad para "descifrar" o entender el código para sondear el significado de la lectura de las palabras largas que encuentran en los libros y que no les son familiares. Ellos también recurren a su habilidad interpretativa de descodificación para ayudarse a deletrear las palabras.
La mayoría de los niños de segundo y tercer grado se están convirtiendo en lectores más eficientes, más ágiles y de mayor fluidez. Cuando leen por su cuenta, los niños no sólamente mejoran la fluidez de su lectura, sino que también aprenden un nuevo vocabulario, las diferentes formas para narrar historias y presentar la información y se enfrentan a conceptos e información nuevos.
El leer mucho en forma independiente ayuda a que su hijo de segundo y tercer año domine la lectura fluida. Cuando leen por su cuenta, los niños no sólo aumentan la fluidez de su lectura, sino que también aprenden nuevo vocabulario, aprenden acerca de las diferentes formas de contar las historias y de presentar la información y entran en contacto con información y conceptos nuevos.
Los lectores y los escritores desarrollan diferentes estrategias para la lectura de libros de ficción o narrativas y las que no son de ficción. Los niños de segundo y tercer grado aprenden que un texto que no es de ficción tiene una estructura diferente al de las obras de ficción. Con frecuencia, las obras que no son de ficción son también más difíciles de entender porque presentan una gran cantidad de hechos e ideas nuevas. Para ayudarlos a entender un texto que no es de ficción, los niños aprenden a usar determinadas estrategias en la escuela tales como la de revisar el contenido, los títulos de los capítulos y las palabras en negritas. Para ayudarse, también aprenden a desacelerar el paso si es necesario y a leer las descripciones en los pies de ilustraciones que aparecen en los textos.
Hay una amplia gama en los niveles de lectura entre los niños de segundo y tercer año. Aún entre los niños que no presentan dificultad para leer, a esta edad se da una gran variación en el nivel de su capacidad de lectura. Algunos niños leerán los libros propios de su edad, mientras que otros serán capaces de leer libros a un nivel de complejidad superior al que correspondería a su nivel escolar. Es probable que los niños con dificultades para leer fluidamente en el tercer año necesiten de ayuda o de algún tipo de estudio para detectar el origen de la dificultad.