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Cuando a los niños entre 18 meses y 3 años se les introduce a la magia de los libros, ellos desarrollan el cariño por la lectura que puede durarles de por vida. El lenguaje es el fundamento de la lectura, por lo que usted puede ayudar a su hijo, de entre 18 y 36 meses de edad, a prepararse para la lectura al incorporar en sus actividades diarias el hábito de escuchar y conversar. A pesar de que los niños aún están desarrollando el lenguaje, la lectura es muy importante a esta edad. Cuando usted le lee a su hijo(a) entre 18 y 36 meses de edad, le puede ayudar a que aprenda nuevas palabras, conceptos, las letras y que aprenda sobre la manera cómo funciona el lenguaje escrito. El hecho de leerle a su pequeño(a), de hablarle sobre los libros y sobre la palabra escrita, así como el proporcionarle muchas oportunidades para que experimente con la escritura, le ayudará a prepararse para aprender a leer.
Su hijo pequeño es por naturaleza un explorador, su curiosidad propiciará el desarrollo del lenguaje, la lectura y la escritura. El escucha atentamente a los adultos para aprender nuevas palabras, se interesa en la forma cómo funciona el lenguaje y cuando habla experimenta con el uso de formas gramaticales nuevas. A los pequeños de esta edad les encanta que los adultos les lean cuentos en voz alta y en especial, les gusta oír que les repitan la misma historia. Al escuchar la misma historia una y otra vez, su hijo(a) aprende la manera cómo los cuentos están estructurados, lo que le ayudará a convertirse en un lector(a) y un(a) escritor(a) conforme se acerca el momento.
Usted puede ayudar a que su hijo entre 18 y 36 meses de edad se vuelva un lector y un escritor incorporando la conversación y la lectura en sus actividades cotidianas. Acciones tan sencillas como el hecho de mirar las señales cuando va en el autobús, ver las letras en el mercado, leer los dos juntos un libro de rimas o crear álbumes de fotografías y hablar de éstas ayudarán a que su hijo desarrolle la habilidad del lenguaje sobre la cual se cimienta la lectura. Aprenda más sobre otras formas cómo usted puede apoyar a su hijo pequeño conforme avanza hacia la práctica de la lectura.