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Su hijo pequeño es capaz de participar en conversaciones más largas pero más enfocadas. Muchos niños de kindergarden se vuelven "grandes conversadores". Su vocabulario aumenta conforme aprenden y entienden más palabras. Ya sea que su hijo de kindergarden hable acerca de un libro que haya leído, el equipo de construcción que vio en la obra, su conversación está más enfocada al "tema" que lo que anteriormente estaba en los primeros años de su infancia. Algunos niños pequeños parecen hablar en párrafos, y no sólo en oraciones. Otros prefieren observar en vez de hablar sobre algo.
Los niños pequeños suelen "sobre aplicar" las reglas del lenguaje. Debido a que aún están aprendiendo cómo funciona el lenguaje, puede que los niños apliquen incorrectamente una regla que han aprendido. Por ejemplo, su hijo podría aplicar la terminación "es" del presente a todos los verbos en pretérito de la segunda persona y decir "tu fuistes a la tienda, tú hicistes tu cama". Estos ejemplos indican que está aprendiendo las reglas del lenguaje.
Los niños pequeños empiezan a narrar sus acciones con palabras. Los padres y los cuidadores pueden oír que sus hijos de kindergarden "piensan en voz alta". Los niños pueden hablar en voz alta mientras resuelven un problema, mientras controlan su comportamiento o cuando juegan. Este es un cambio importante en la forma de pensar y en el desarrollo del lenguaje de su pequeño. Dicho cambio apunta al surgimiento de la habilidad para planear y reflexionar sobre las acciones conforme las realizan.
Los niños pequeños aprenden a ser usuarios creativos del lenguaje. Puede que su hijo cree sus propias palabras o nombres de las cosas, especialmente los de sus animalitos o personas favoritas. Por ejemplo, su mamut de peluche puede ser "mammly" o su dinosaurio rosa "rosasaurio". Algunos de estos usos pueden resultar chistosos, otras veces pueden ser confusos y otras, incomprensibles.
Los niños pequeños aprenden el poder de sus palabras. Justo cuando su hijo empieza a cobrar conciencia del poder del que dispone para hacer que las cosas sucedan en el mundo, también está descubriendo el poder de las palabras. Es normal que a veces los niños pongan a prueba este poder recurriendo a los insultos u otras formas de agresión verbal. Estas ocasiones, aunque no son siempre del agrado de los padres y los cuidadores, les brindan una oportunidad para aprender. Por su parte, los adultos pueden utilizarlas para hablarles acerca del impacto que las palabras tienen en los demás.
Algunos pequeños necesitan más ayuda de parte de los adultos para simular alguna situación imaginaria. Si su hijo necesita ayuda para jugar a "hacer de cuenta que", usted podría mostrarle como podría actuar utilizando objetos tales como las muñecas o los hombres de acción. También podría participar en la escenificación o sugerir roles para su hijo ("Necesito a alguien que se encargue de cobrar las compras del supermercado. ¿Te gustaría ser el cajero?"). Conforme el niño adquiere más experiencia como "jugador", los padres pueden disminuir su participación.