TV y Películas: Adolescentes
Hagan que su adolescente deje de ser un tele adicto y pase a ser un aficionado del cine enseñándole el lenguaje de las películas y la programación de la TV. Su muchacho adolescente descubrirá que no existe un único modo "correcto" de interpretar una historia o una imagen. En vez, lo que una persona obtiene de un programa o una película dependerá de lo que la persona es en sí, de lo que ella sabe del mundo, y de lo que entiende sobre la manifestación del arte en cuestión.
Al involucrarse ustedes, el chico o la chica verá que el hecho de vivir en cultura de medios audiovisuales significa que hay que aprender a descifrar los mensajes que le presentan. Esto es mucho mejor que fiarse de la aceptación tal cual de dichas imágenes.
6 formas para convertir a su adolescente en un telespectador activo
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Háblenle al adolescente acerca de los "trucos del oficio."
Muéstrenle los patrones: las bandas de sonido con risas o efecto de presencia de un público en vivo que aparecen en las series cómicas de media hora de duración; las tramas secundarias con un subtema que aparecen intercaladas en las telenovelas de una hora; los elementos que no siendo reales, se presentan como si lo fueran en los programas "de la vida real" o el predominio de cierto punto de vista como hilo conductor de un documental. Durante los anuncios publicitarios, apague el sonido y converse con su hijo, en vez de cambiar de canal.
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Averigüen si las imágenes de la TV afectan la autoestima de su adolescente.
La cultura popular puede dictar lo que está "de modísima" y lo que significa ser aceptado. A sabiendas de esto, háblenle a su hijo sobre los mensajes de los medios de comunicación. Empiecen su conversación preguntándole a su hijo o hija adolescente respecto a cómo se siente (¿Le envidias algo a ese personaje?), a que si el programa refleja su vida (¿Conoces a alguien que se vea o actúe de esa forma?) y sobre lo que él o ella sabe (¿Tú crees que eso es lo que pasa en la realidad en un juicio?).
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Ayuden a que su hijo o hija adolescente se cuestione lo que está viendo.
Al refutarle a la TV cuando un programa no tiene sentido o cuando un comercial muestra situaciones fuera de la realidad, su adolescente aprenderá a no aceptar como la verdad todo lo que se sale en la TV.
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Háblenle a su adolescente sobre la relación entre el contenido y los comerciales.
Para captar los motivos económicos de un programa, incúlquenle a su adolescente el hábito de reconocer el lugar donde se coloca el producto. ¿Por qué las empresas recurren a la TV para comercializar sus productos? (para hacer que el público relacione la marca con los actores populares, para crear conciencia de una marca). Pueden hacerle preguntas sobre un comercial en particular: ¿Quién crees que ve este programa? ¿Qué es lo que los vendedores están tratando de vender? ¿Cómo reaccionas emocionalmente a ese anuncio?
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Ejerzan el control a distancia.
Cuando estén viendo una película en casa, vuelvan a ver ciertas escenas y analícenlas con su adolescente. Decidan si la escena era importante haciendo preguntas como éstas: ¿Cómo fue que la escena contribuyó al desarrollo de la historia? ¿Cómo dio carácter al ambiente? ¿Qué fue lo que reveló sobre el personaje principal?
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Hablen acerca de cómo la cobertura de los medios dan forma a nuestra comprensión del mundo.
Háblenle a su hijo o hija acerca de lo que conoce sobre la vida en otros países. A la hora de ver el noticiero, háganle preguntas sobre las imágenes de la historia, los "hechos", las citas y los "expertos". Establezcan la relación entre la manera cómo se prepara una noticia, cómo ésta los obliga a pensar a cada uno de ustedes y a su hijo, y cómo hace que se sientan ambos. Explíquenle como los sesgos pueden infectar al periodismo. Exhorten a su adolescente a que busque algo más trascendente en la noticia en vez de que él o ella se limiten a creer lo que oyen de una sola fuente.