[an error occurred while processing this directive]
La TV, las películas, los videojuegos y el Internet a menudo muestran a las personas de una manera excesivamente sencilla, dando una idea imprecisa respecto a lo que pueden decir y hacer y sobre la importancia que tienen o no. A menudo, esta actitud toma la forma de estereotipos -- una visión reconocible pero imprecisa que hace un grupo de personas respecto a otro grupo. Algunos de los estereotipos muestran a las mujeres como débiles y a ciertos grupos étnicos como perezosos o que hacen maquinaciones. Desafíen a su hijo o hija para que se cuestione lo que observa y escucha, para que pueda desarrollar un buen ojo para detectar el sexismo, el racismo y otros prejuicios que se presentan en la corriente principal de los medios.
Idealmente, su hijo o su hija llegará a darse cuenta de que las imágenes que aparecen en la TV y en las películas no son una realidad. Y que en vez, éstas son el resultado del punto de vista de un productor, un escritor o un actor. Cuanto les sea posible, exhorten a su hijo para que cuestione los puntos de vista limitados sobre las personas y las culturas haciéndole que busque más información.
Estén alertas respecto a los medios que recurren al acento o el color de la piel para establecer una vinculación con ciertos comportamientos negativos de ciertos grupos culturales. ¿Es que algunas culturas son presentadas como tontas? ¿Sin importancia? ¿Como agresivas? ¿Qué es lo que esto revela acerca de nuestra actitud respecto a una cultura en particular?
Señalen las diferencias en la forma como los hombres y las mujeres son mostrados en los medios. Pregunten por qué los hombres suelen ser los héroes, mientras que las mujeres con frecuencia tienden a desempeñar funciones menos importantes. ¿Qué significa eso de "actuar como un hombre"? ¿De comportarse "como una dama"? ¿Quién toma estas decisiones en cada programa? ¿Cómo crees que las hacen?
Usen la TV y los personajes de la TV para ayudar a que su hijo comprenda que no sólo los pequeños son aptos y que no sólo los adultos mayores son sabios. Enséñenle al niño que no siempre los ancianos son los más débiles o más fáciles de engañar.
Investiguen cuáles son las comparaciones que su hijo hace respecto a su apariencia o a sus acciones y las de un personaje. Háganle notar la diferencia que hay entre el hecho de sentirse bien consigo mismo y el hecho de sentirse superior a los demás. Motívenlo a que saque fotografías o escriba historias que expresen su individualidad.
Pídanle a los bibliotecarios, los especialistas de los medios, a los amigos y a sus familiares que les recomienden libros, videos y programas de software que presenten una variedad de culturas o que presenten a hombres y mujeres desempeñando papeles no tradicionales. Busquen también historias que muestren una amplia gama de formas de cuerpos, rasgos personales y talentos.
Puede ser que su hijo o hija no se dé mucha cuenta de la cantidad de trabajo que los estilistas de peinados, los maquillistas, los diseñadores de ropa y los entrenadores personales hacen para que una persona luzca como una estrella. Puede que él o ella tampoco sepa lo fácil que es manipular las imágenes para hacer que las modelos y los actores se vean mejor en la página o en la pantalla de lo que se ven en persona. Rompa el encanto de los programas de la TV y de la publicidad hablándole respecto a lo que realmente pasa detrás del escenario.
Al destacar las representaciones negativas basadas en la raza, el sexo o la destreza, ustedes enseñan a su hijo a que no acepte la injusticia. El empezará a darse cuenta de que los personajes no tienen que ser representados de una forma tan limitada, y que también tiene valor la presencia de muchos comportamientos y roles. De ser posible, indíquenle los casos en que están ausentes las representaciones de ciertas culturas o personas.