Ahsan era un niño en 2º grado que tenía problemas para aprender a leer. Mientras la mayoría de sus compañeros leía libros de cuentos, él sufría para poder recordar el sonido que cada letra produce. Después de que los padres de Ahsan aprendieran por cartilla de notas que su lectura no mejoraba, pidieron ayuda a la escuela. El psicólogo de la escuela sugirió que comenzaran por una evaluación de las habilidades de Ahsan por el equipo de educación especial.
El equipo de evaluación de Ahsan estaba compuesto por su profesor de educación general, un profesor de educación especial experto en lectura, un psicólogo de la escuela, y un trabajador social. La habilidad de Ahsan para leer y aprender fue puesta a prueba. El psicólogo de la escuela lo observa en clase durante lectura. El trabajador social entrevista a su madre acerca de sus hábitos de lectura, intereses, y conducta en casa.
Tras la evaluación el equipo explica a los padres de Ahsan que por que sólo había una pequeña diferencia, un año, entre la habilidad de Ahsan de leer y su nivel de lectura, él NO poseía una discapacitación específica del aprendizaje. Aunque Ahsan no era elegible para los servicios de educación especial, el equipo encontró maneras en que su profesor y sus padres podrían ayudarle a aprender a hacer sonar las letras y palabras, de forma que ya no se quede más retrasado que sus compañeros. Los padres de Ahsan estuvieron de acuerdo con la decisión del equipo, pero dijeron que pedirían otra evaluación si el niño no mostraba progreso en el tercer grado.